ca na xica

Interior design
Carla Espinosa

Photography
Fernando Alda

Place
Ibiza, Spain

 

 

 

 

Hace diez años, podían contarse con los dedos de una mano, y sobraban tres, los agroturismos existentes en Ibiza. Hoy, se trata de un tipo de alojamiento muy codiciado y la cifra ronda ya la veintena. 

Uno de los iconos de este denominado “agroturismo chic” es Ca Na Xica, un hotel boutique situado a escasos kilómetros de la población de Sant Miquel de Balansat, en el extremo nordeste de la isla. Rodeado por un paisaje agreste, plagado de olivos milenarios que se retuercen sobre sí mismos como esculturas manieristas, Ca Na Xica es un remanso de paz en el cual confluyen la elegancia, el estilo ibicenco y el diseño minimalista. Un oasis que invita al abandono sin remordimientos, idóneo para desconectar y reiniciar el cuerpo y la mente en modo vacaciones. Como si el tiempo se detuviera y quedara encapsulado en un verano sin fin. Aquí los placeres más básicos se conjugan con el hedonismo más contemporáneo, la gastronomía autóctona se fusiona con lo mejor de la cocina internacional, el lujo penetra sin disrupciones en la naturaleza antigua del paraje.

Uno de los rasgos distintivos de Ca Na Xica es su piscina, acuática espina vertebral en torno a la cual fluye la vida relajada de los huéspedes. Convertida en la estrella de este pequeño sistema planetario, que parece flotar en una galaxia donde el estrés y el ajetreo carecen de significado, alrededor de su superficie azul orbitan en silencio olivos y cipreses y también, casi camufladas con el suelo como camaleones mudos, las tumbonas Slim, de Studio expormim.

Las suites premier disponen de 70m2 contenidos en una construcción de osamenta blanca y geometría pura, que se imbrica con naturalidad en el paisaje. Decoradas por la misma propietaria, Carla Espinosa, con frescura y gusto por el detalle, en el interior predominan la madera y los tonos arena, creando un espacio cálido y acogedor. Las terrazas privadas, abiertas por completo al exterior, cuentan con sillones Nido, de Javier Pastor, y sillas Out_Line, de Nieves Contreras.

Al igual que las suites, también el restaurante mantiene un diálogo fluido con la naturaleza circundante. Abierto por uno de sus lados y protegido por un umbráculo de listones de madera, en él encontramos los sillones Senso, de Studio expormim, y los módulos de la colección Käbu, de Javier Pastor. Un espacio en colores tierra, sencillo y apacible, donde comer se convierte en algo más que el mero trámite de alimentarse.

 

 

 

 

Interior design
Carla Espinosa

Photography
Fernando Alda

Place
Ibiza, Spain

Hace diez años, podían contarse con los dedos de una mano, y sobraban tres, los agroturismos existentes en Ibiza. Hoy, se trata de un tipo de alojamiento muy codiciado y la cifra ronda ya la veintena. 

Uno de los iconos de este denominado “agroturismo chic” es Ca Na Xica, un hotel boutique situado a escasos kilómetros de la población de Sant Miquel de Balansat, en el extremo nordeste de la isla. Rodeado por un paisaje agreste, plagado de olivos milenarios que se retuercen sobre sí mismos como esculturas manieristas, Ca Na Xica es un remanso de paz en el cual confluyen la elegancia, el estilo ibicenco y el diseño minimalista. Un oasis que invita al abandono sin remordimientos, idóneo para desconectar y reiniciar el cuerpo y la mente en modo vacaciones. Como si el tiempo se detuviera y quedara encapsulado en un verano sin fin. Aquí los placeres más básicos se conjugan con el hedonismo más contemporáneo, la gastronomía autóctona se fusiona con lo mejor de la cocina internacional, el lujo penetra sin disrupciones en la naturaleza antigua del paraje.

Uno de los rasgos distintivos de Ca Na Xica es su piscina, acuática espina vertebral en torno a la cual fluye la vida relajada de los huéspedes. Convertida en la estrella de este pequeño sistema planetario, que parece flotar en una galaxia donde el estrés y el ajetreo carecen de significado, alrededor de su superficie azul orbitan en silencio olivos y cipreses y también, casi camufladas con el suelo como camaleones mudos, las tumbonas Slim, de Studio expormim.

Las suites premier disponen de 70m2 contenidos en una construcción de osamenta blanca y geometría pura, que se imbrica con naturalidad en el paisaje. Decoradas por la misma propietaria, Carla Espinosa, con frescura y gusto por el detalle, en el interior predominan la madera y los tonos arena, creando un espacio cálido y acogedor. Las terrazas privadas, abiertas por completo al exterior, cuentan con sillones Nido, de Javier Pastor, y sillas Out_Line, de Nieves Contreras.

Al igual que las suites, también el restaurante mantiene un diálogo fluido con la naturaleza circundante. Abierto por uno de sus lados y protegido por un umbráculo de listones de madera, en él encontramos los sillones Senso, de Studio expormim, y los módulos de la colección Käbu, de Javier Pastor. Un espacio en colores tierra, sencillo y apacible, donde comer se convierte en algo más que el mero trámite de alimentarse.

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