meliá villaitana

Project design
Andrés & Juan Carlos Piñeiro

Photography
Mimus

Place
Benidorm, Spain

A simple vista, parece un antiguo pueblo mediterráneo. Y es que la intención de sus arquitectos, Andrés y Juan Carlos Piñeiro, era reproducir edificios históricos de la Comunidad Valenciana, como el Almudín, almacén de trigo construido en el siglo XIV y que hoy se encuentra justo detrás de la Basílica de la Virgen en Valencia; el claustro de los naranjos del antiguo convento de Santo Domingo de Orihuela, de estilo entre renacentista y barroco; la cúpula de la famosa iglesia de Nuestra Señora del Consuelo en Altea; el palacio gótico de los Condes de Cocentaina; el palacio municipal de Villena con sus magníficas columnas y arcadas; y el ayuntamiento de Alzira, un palacete que evoca el estilo renacentista italiano.

Para ello, recorrieron la región durante meses en busca de referencias. Se inspiraron en su profuso patrimonio histórico y artístico, en el trazado urbano y construcciones más emblemáticos, en aquellos rincones de mayor tradición y en las plazas mayores más características con el fin de recrear con la máxima fidelidad posible la arquitectura y la belleza antigua que abrigan los pueblos mediterráneos. El reto era conseguir que construcciones tan dispares y extemporáneas encajasen en un equilibrio armónico sin que derivara de lo pintoresco a lo grotesco. Hoy propiedad de Meliá Hotels International, se divide en dos hoteles: The Level y Meliá Villaitana. En el primero, de cinco estrellas y cuya recepción y fachada son, respectivamente, réplicas del palacio municipal de Villena y la casa consistorial de Alzira, se encuentran diversos sillones, módulos y chaises longues de la colección de exterior Nido, diseñada por Javier Pastor.

Blancos y luminosos, como las columnas toscanas y los amplios arcos apainelados entre los que se inscriben, desde su privilegiada posición contemplan con sosiego los vecinos rascacielos de Benidorm, situados a escasos minutos, y más allá, la banda azulada del mar. De ellos, como de todo el entorno, donde no faltan detalles como faroles, balaústres, suelos empedrados, palmeras y tejas cobrizas, emana la más pura esencia mediterránea y esa inexplicable fascinación por la vida al aire libre.

 

 

Project design
Andrés & Juan Carlos Piñeiro

Photography
Mimus

Place
Benidorm, Spain

A simple vista, parece un antiguo pueblo mediterráneo. Y es que la intención de sus arquitectos, Andrés y Juan Carlos Piñeiro, era reproducir edificios históricos de la Comunidad Valenciana, como el Almudín, almacén de trigo construido en el siglo XIV y que hoy se encuentra justo detrás de la Basílica de la Virgen en Valencia; el claustro de los naranjos del antiguo convento de Santo Domingo de Orihuela, de estilo entre renacentista y barroco; la cúpula de la famosa iglesia de Nuestra Señora del Consuelo en Altea; el palacio gótico de los Condes de Cocentaina; el palacio municipal de Villena con sus magníficas columnas y arcadas; y el ayuntamiento de Alzira, un palacete que evoca el estilo renacentista italiano.

Para ello, recorrieron la región durante meses en busca de referencias. Se inspiraron en su profuso patrimonio histórico y artístico, en el trazado urbano y construcciones más emblemáticos, en aquellos rincones de mayor tradición y en las plazas mayores más características con el fin de recrear con la máxima fidelidad posible la arquitectura y la belleza antigua que abrigan los pueblos mediterráneos. El reto era conseguir que construcciones tan dispares y extemporáneas encajasen en un equilibrio armónico sin que derivara de lo pintoresco a lo grotesco. Hoy propiedad de Meliá Hotels International, se divide en dos hoteles: The Level y Meliá Villaitana. En el primero, de cinco estrellas y cuya recepción y fachada son, respectivamente, réplicas del palacio municipal de Villena y la casa consistorial de Alzira, se encuentran diversos sillones, módulos y chaises longues de la colección de exterior Nido, diseñada por Javier Pastor.

Blancos y luminosos, como las columnas toscanas y los amplios arcos apainelados entre los que se inscriben, desde su privilegiada posición contemplan con sosiego los vecinos rascacielos de Benidorm, situados a escasos minutos, y más allá, la banda azulada del mar. De ellos, como de todo el entorno, donde no faltan detalles como faroles, balaústres, suelos empedrados, palmeras y tejas cobrizas, emana la más pura esencia mediterránea y esa inexplicable fascinación por la vida al aire libre.

 

 

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